Comprenderte mejor y vivir con más consciencia
Un espacio para parar, observarte, hacerte preguntas y descubrir aspectos de ti que pueden abrir nuevas posibilidades.
No hace falta que algo vaya mal para querer entenderte mejor. A veces basta con la sensación de ir en piloto automático, respondiendo a lo que toca sin haber elegido demasiado.
Vivimos hacia fuera y con prisa. Parar a observarse no es algo que el día a día facilite, y por eso cuesta encontrar el momento y el espacio para hacerlo.
Un espacio para parar
Este acompañamiento no persigue resolver un problema concreto. Es un lugar donde escuchar qué está ocurriendo realmente, profundizar en lo que sientes, necesitas, deseas y te preocupa, y mirar tu situación desde perspectivas nuevas.
Muchas veces el valor no está en encontrar una respuesta, sino en descubrir qué sabes ahora que antes no veías.
No solo desde la cabeza
La conversación y las preguntas son la base, pero no lo único. Me formé en Coaching y Liderazgo Personal en la Universitat de Barcelona y después amplié mi formación en trabajo corporal y movimiento, integrando una mirada más experiencial.
Creo en escuchar no solo lo que pensamos, sino también lo que sentimos y lo que nuestro cuerpo nos está mostrando. Y en hacer preguntas que nos permitan ir un poco más allá de lo evidente.
Qué puede aparecer
- Qué necesitas de verdad, más allá de lo que crees que deberías necesitar.
- Qué patrones repites y de dónde vienen.
- Qué te dice el cuerpo en situaciones donde la cabeza dice otra cosa.
- Qué partes de ti llevas tiempo dejando fuera.
- Qué posibilidades se abren cuando dejas de mirar donde siempre miras.
El coaching no es psicoterapia ni sustituye un proceso psicológico o médico. Las sesiones están orientadas al autoconocimiento, la exploración y el desarrollo personal.
Creo en la curiosidad como una puerta al cambio
Muchas veces no necesitamos que alguien nos diga qué hacer, sino un espacio adecuado para poder descubrirlo por nosotros mismos.
Crear ese espacio para ti es lo que me apasiona.
Preguntas frecuentes
¿Hace falta tener un problema para venir?
No. Se puede llegar sin ninguna urgencia, solo por querer comprenderse mejor. Es una razón tan válida como cualquier otra.
¿Y si no sé qué contar en la sesión?
No necesitas llegar con las respuestas ni con un guion. Cada sesión parte de lo que estás viviendo en ese momento, y a menudo lo importante aparece por el camino.
¿Se trabaja solo hablando?
La conversación es la base, pero se usan también otros recursos de exploración, con una mirada más corporal y experiencial. Si te interesa esa vía en grupo, están los talleres de Centros de Energía.
¿Cuántas sesiones necesito?
Puedes empezar con una sesión individual de 60 minutos y decidir después. También hay un proceso inicial de 3 sesiones y uno de profundización de 5.
¿Empezamos?
Si quieres un espacio para parar y escucharte, sin necesidad de traer un problema concreto, puedes escribirme.